Nuevamente, The Economist Intelligence Unit nos obsequia con un reporte sobre los que, a su juicio, son los diez principales riesgos a nivel global. Interesante enumeración de amenazas, muy oportuna para evaluar el entorno en que se desarrollarán las actividades económicas en este mundo globalizado. Parte para ello, de la expectativa de que el crecimiento global se desacelere de 2.9% en 2018 a 2.8% en 2019 y a 2.6% en 2020, producto de amenazas al comercio global, como el conflicto Estados Unidos-China, el brexit y una posible recesión. En orden de probabilidad, los analistas de EIU enlistan los siguientes riesgos globales:

1. Un conflicto comercial entre Estados Unidos y China se transforma en una guerra comercial. China y Estados Unidos se han enfrascado en una disputa comercial y de seguridad. Por el momento, Trump ha puesto en pausa las sanciones comerciales en forma de aranceles por un valor de 20 billones de dólares. Las negociaciones entre ambos países posiblemente deriven en el corto plazo en compromisos de compra de productos agrícolas y energéticos por parte de China. Pero las disputas comerciales y las diferencias en costos de producción en ambos países continúan, por lo que Trump se verá presionado a cumplir su agenda de reactivación de las manufacturas estadunidense en un escenario competido, y esta amenaza seguirá latente.

2. La deuda corporativa de Estados Unidos genera una recesión. La caída de la confianza de los consumidores y de los indicadores de actividad manufacturera apuntan a una posible desaceleración. La economía estadunidense tuvo un crecimiento de aproximadamente 2.9% en 2018 y una inflación de 1.9%. La Reserva Federal está adoptando un enfoque más cauteloso de la política monetaria para principios de 2019. Si bien la economía podría desacelerarse a 2.3% en 2019, estas medidas podrían evitar una caída a 1.5% para 2020. Por otra parte, las tasas de interés ultrabajas y la deuda corporativa de 47% como porcentaje del PIB, podrían poner en riesgo la economía. Hasta ahora, la calificación de la deuda estadunidense ha caído a BBB.

3. El contagio de recesión se propaga para crear una crisis de mercados emergentes. Muchos mercados emergentes sufrieron volatilidad monetaria en 2018, principalmente como resultado del fortalecimiento del dólar estadunidense. Por esta razón, varios mercados ya están en riesgo, incluyendo Brasil, México y Sudáfrica, producto de un crecimiento débil.

4. China sufre una recesión prolongada. En China, se está produciendo un cambio hacia una política macroeconómica más flexible, la cual busca apoyar la demanda interna en el corto plazo. Sin embargo, existe el riesgo de que, en los esfuerzos del gobierno por apoyar la economía, se desatienda la deuda. El saldo del crédito interno se mantuvo en más del 230% del PIB al final del tercer trimestre de 2018, lo que pone presión para que las autoridades eviten una crisis financiera dentro del sistema bancario.

5. La escasez da lugar a un aumento en el precio del petróleo a nivel mundial. Un gran volumen de producción en Arabia Saudita y Rusia, ha llevado a que el precio del barril de Brent caiga a 60 dólares por barril, en comparación a los 80 dólares a finales de 2018. Sin embargo, Irán ha tenido problemas para mantener su producción, generando un vacío en el mercado. Asimismo, las presiones en Venezuela también podrían afectar el suministro global de petróleo, lo que podría regresar el barril de crudo al nivel de 80 dólares.

6. Las disputas territoriales o de soberanía en el Mar del Sur o en el este de China conducen a un estallido de hostilidades. El Congreso Nacional del Partido Comunista de China en octubre de 2017 emitió una declaración abierta sobre el hecho de que China buscará obtener el estatus de gran potencia. Esto llevó a plantear, entre los objetivos para que China se convierta en un “poder global líder”, la creación de una fuerza militar de “primera clase” para 2050. El presidente, Xi Jinping, está interesado en probar las nuevas capacidades del país en los diversos territorios en disputa en el mar del sur de China.

7. Los ataques cibernéticos y la integridad de los datos afectan grandes partes de internet. En marzo de 2018, Estados Unidos acusó a Rusia de realizar un ciberataque en su red de energía. En un momento similar el gobierno alemán detectó ataques a su infraestructura electrónica. Aunque estos ataques han sido relativamente contenidos hasta el momento, existe el riesgo de que su frecuencia y severidad aumenten.

8. Una confrontación militar en la península de Corea. La cumbre histórica de junio entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un, en Singapur, ha continuado sin compromisos concretos. Décadas de diplomacia parecen haber tenido pocos resultados, y se espera que existan diferencias irreconciliables entre Estados Unidos y Corea del Norte tanto en el ritmo, como en la amplitud de la desnuclearización.

9. El estancamiento político conduce a un brexit desordenado. La UE ha mantenido la fecha del cierre de negociaciones al 29 de marzo. La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, se verá obligada a solicitar una extensión para el artículo de salida de la Unión Europea para aprobar un acuerdo de transición. El debate en el Parlamento británico no ha concluido y aún es posible un brexit sin acuerdo de transición, lo que generaría una fuerte depreciación en el valor de la libra y una desaceleración económica mucho mayor en el Reino Unido. La UE ha indicado que, en un escenario sin acuerdo, trataría al Reino Unido como un “tercer país”, lo que llevaría a un aumento en aranceles y controles fronterizos.

10. La inestabilidad política y financiera llevan a una crisis bancaria italiana. Tras un crecimiento positivo durante 2017 y 2018, la economía italiana se contrajo a finales de 2018. La incertidumbre política y económica, menor liquidez y el empeoramiento de las perspectivas del comercio mundial afectaron a este país en un momento en el que expandía sus compromisos de deuda. Es probable que el crecimiento del PIB real se desacelere del 0.8% en 2018 a tan solo 0.2% en 2019. Con la deuda pública en más del 130% del PIB, una crisis bancaria podría ocurrir durante este año.

“Sin comentarios”, podría ser la frase final para esta colaboración. Ahí está lo que vislumbra un influyente analista del devenir económico del mundo. Cada uno de mis lectores atenderá a lo que más le concierne. No obstante, todos deberíamos tomar nota de cada uno de estos riesgos y observar muy de cerca su probable realización, en el manejo que hagamos de diversos escenarios. Ahí se los dejo.

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