Recién hablamos de la conexión entre cerebros para que realizaran tareas conjuntamente y nos asombramos por la forma en que la ficción se vuelve realidad. Hoy, dedico este espacio a tratar un tema que ya hemos abordado, relacionado con la transformación del mercado de trabajo a futuro; complejo cambio, caracterizado en buena medida, por la irrupción de robots que llevan a cabo tareas hasta hoy realizadas por seres humanos.

Marc Vidal, destacado conferencista sobre temas de vanguardia tecnológica, se refiere, en un artículo reciente, a la cifra de ABI Research sobre robots industriales que operarán alrededor del mundo para 2025: 4 millones, principalmente en Asia y el Pacífico. El principal tipo de robot que aparecerá será el robot de gestión de almacén. Hoy cuatro mil almacenes están robotizados, pero para 2025 serán 50 mil almacenes en el mundo los que dependerán de robots para gestionar pedidos, inventarios y servir de mensajeros, como los que ahora usan intensivamente Amazon y DHL. En pocas palabras, el paquete que esperas, habrá sido manipulado en almacén por robots y llegará transportado por un dron hasta la puerta de tu casa o edificio de oficinas.

Los almacenes en China, Japón y Corea del Sur se están transformando para mover mercancías dentro de sus instalaciones con robots. El tipo de robot AMR que se utiliza en la actualidad es completamente automatizado y organiza productos con base en sensores y sistemas de visión, pero está evolucionando para adoptar las redes 5G y operar a distancia.

El comercio electrónico se vuele cada día más relevante y maneja mayores volúmenes. La capacidad de traducir la información en tiempo real del comprador al almacén y el mecanismo de envío fueron claves en el éxito de Amazon. Sin embargo, es posible hacer que este proceso sea completamente robotizado. Una mayor demanda de paquetes en los centros de logística y la competencia por tiempos de envío cada vez más rápidos está obligando a las empresas a robotizar sus procesos.

Efectivamente, Amazon comienza a incorporar robots para cumplir su promesa de envíos rápidos. Sus puestos de trabajo demandan habilidades más técnicas y hay una sustitución de los trabajos menos calificados en envíos y almacenes.

Marc Vidal señala que la completa automatización aún es lejana, si bien los trabajos más simples están desapareciendo, todavía hay serios limitantes, como el de que los robots no puedan gestionar accidentes como el ocurrido en un almacén de Amazon en el que un derrame de mantequilla provocó el atasque de varios robots simultáneamente.

Por otra parte, DHL ha realizado un acuerdo con EHang, una empresa de drones a gran escala, para repartir paquetes en zonas urbanas de China. Este servicio ya se encuentra en operación con el dron de dicha empresa llamado Falcon. Éste cuenta con ocho hélices con capacidad de cinco kilos de carga, posee un GPS de alta precisión, su vuelo está completamente automatizado y dispone de conexión durante el trayecto, con capacidad de reprogramarse en tiempo real. Estos drones cubren una distancia de ocho kilómetros en Liaobu, la ciudad piloto del proyecto.

El enorme volumen de necesidades logísticas en China obliga a las empresas a rediseñar sus procesos. Los drones podrían ahorrar hasta el 80 por ciento de los costos de envío de DHL y reducir el tiempo de entrega de 40 a 8 minutos, reduciendo el consumo energético de la paquetería tradicional. ¡Imaginemos el incremento en la productividad!

Al tiempo que esto ocurre en almacenes, hoteles, restaurantes, bares, y locales de entretenimiento ya están incorporando robots, como la empresa de turismo china Ctrip, o también bots de inteligencia artificial en centros de atención al cliente como los que ya utiliza BBVA en México. Asimismo, la aparición de bots legales para asesorar a los clientes en procesos judiciales simples ya está ocurriendo en Estados Unidos con empresas como ROSS o Robot Lawyer LISA. Esto llevará a un completo cambio de los contratos laborales y las relaciones de trabajo tradicionales. Esta transición a gran velocidad debería estar haciendo que los gobiernos se pregunten cómo diseñar un modelo social y económico mucho más justo cuando el empleo pierda valor frente a las máquinas.

Alrededor de 14 por ciento de los trabajos existentes desaparecerán en los próximo 15 a 20 años, según el informe El Futuro del Trabajo de la OCDE.  Esta transformación se puede observar en la reducción de 20 por ciento de los empleos en el sector manufacturero y en el crecimiento en 27 por ciento en servicios en los últimos 20 años; de manera paralela, en la década pasada la demanda de robots industriales se triplicó. Así, la OCDE se pregunta si debemos prepararnos para un mundo sin empleos. La tecnología y envejecimiento llevarán a la mayor parte de la población a estar fuera del mercado laboral, con 60 por ciento de los habitantes de los países de la OCDE en edades mayores a los 65 años para 2050. Con un valor decreciente de la productividad del trabajo frente a la productividad de las máquinas, será necesario generar políticas para distribuir los recursos hacia los empleos perdidos.

No estoy seguro de que estemos pensando en estos temas, cuando trabajamos en generar electricidad con carbón, invertimos en tres aeropuertos en vez de en uno solo o sustituimos gasto en salud por refinación de petróleo para producir gasolina. Ojalá me equivoque, pero veo señales de que estamos caminando en sentido contrario. Ya veremos.

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